Un participante manifiesta que no entiende nada: en estas circunstancias debe pedir al
participante que concrete su duda. De esta manera, nos aseguramos de cuáles son las
dudas para, posteriormente, ofrecer una mejor solución. Además, volverá a consultar el
material del curso y trabajará con más profundidad.

Nadie interviene en la comunidad: el formador debería enviar un mensaje a todos los
participantes invitándoles a compartir sus dudas y comentarios. Así conseguirá fomentar la
implicación del grupo y establecer una mayor participación.
Alguien hace una pregunta y la respuesta está en el material: en este caso es
necesario indicar que la respuesta se explica en el material del curso. Es importante
recordar a los participantes que pueden dar su opinión utilizando los espacios compartidos.
Así, los participantes volverán a leer más atentamente el material. También se les anima a
buscar respuestas en el material y se dinamizan los espacios compartidos.
Un participante propone al formador que haga los resúmenes y esquemas del
material del curso: lo mejor es repartir la realización de los diferentes resúmenes entre
ellos y que los compartan. Actuando de esta manera el formador contribuye a que los
participantes se responsabilicen de su aprendizaje y compartan con el resto de
compañeros el trabajo realizado y los diferentes puntos de vista, así como las diversas
interpretaciones. Esto posibilita que se fomente el espíritu de grupo y crear el precedente
de compartir el conocimiento.
Todas las consultas las dirigen al buzón de correo personal del formador: será
necesario recordar a los participantes las ventajas de poner las dudas en los espacios
compartidos. El formador, pidiendo previamente permiso, puede colocar en este espacio
las dudas que le han ido llegando. Se les puede recordar que la gran mayoría de dudas
pueden ser comunes, con lo cual el formador puede reducir el miedo a hacer público
aquello que, en principio, parece personal.
Después de un tiempo desde el inicio del curso, el formador identifica a tres o cuatro
personas que aún no han participado ni en los espacios compartidos ni en los
personales: el formador podría enviar un mensaje que incite a la participación haciendo
una alusión directa o indirecta. A veces, el formador debe respetar el silencio de algunos
participantes, pero en muchas ocasiones hay personas que desean participar y sólo
necesitan un poco de empuje por parte del formador. Si se envía un mensaje al buzón
personal de los participantes, éstos pueden sentirse molestos y atacados directamente.
Nadie aporta soluciones, opiniones o ideas referidas a un caso que el formador
expuso hace dos días: en este caso, lo mejor es enviar un mensaje recordando el caso
expuesto, mencionando los aspectos más atractivos y destacando lo más interesante. Será
necesario plantear preguntas muy concretas sobre el caso que provoquen la polémica.
Hacer estas preguntas facilita la participación, ya que así queda mucho más claro sobre
qué aspectos pueden empezar a hablar.
Alguien hace una consulta que queda fuera de los contenidos del curso: el formador
ha de indicar que estas cuestiones quedan fuera del temario del curso y debe proporcionar
diferentes fuentes de consulta para que la persona disponga de medios para resolver la
pregunta. Así, el formador marca los límites en su papel de dinamizador de ese foro.
Se produce un pequeño malentendido entre dos participantes que amenaza con
afectar al buen ambiente que hasta el momento reinaba en el debate: la mejor opción
será que el formador espere un tiempo prudencial para ver si el problema se resuelve
espontáneamente entre los participantes. Si no sucede así, el formador intentará hacer de
mediador aclarando la situación y los malentendidos. Puede pedir a los implicados que
expliquen lo que les ha sucedido y cómo cada uno de ellos ha interpretado la situación. Si
consiguen manifestar lo que han sentido y qué interpretaciones han hecho, el malentendido
empezará a deshacerse. En este momento el formador puede recordar que una forma de
sustituir los signos no verbales son los emoticonos (:-D, ;-P), como medio de distensión.
Después de la presentación del curso, el formador quiere tener un pequeño feedback
de los participantes además de comenzar a dinamizar el grupo: un ejemplo para este
tipo de actividades sería realizar un Phillips 66. Consiste en que, una vez constituidos los
grupos de trabajo (que pueden haberse formado en una sesión presencial previa), los
grupos traten los puntos propuestos por el formador. Una vez comentados, se exponen en
el espacio compartido. Además de conocer las expectativas del grupo, se plantean
actividades grupales que pueden fomentar la participación.
Alguien solicita ejemplos de una serie de conceptos que aparecen en el tema que se
está tratando: una manera de solucionar esta situación es recurrir al método del caso,
elaborando uno donde queden recogidos los diferentes conceptos y procesos. Así, el
formador no tiene que pensar en un ejemplo para cada concepto, sino que se recogen
todos en el mismo caso. Además, también es una buena técnica para relacionar los
diferentes conceptos en una misma situación.
Un participante del curso plantea un caso real que le ha sucedido y comenta que ha
estado pensando alternativas para solucionar el problema, pero no ha encontrado
ninguna: una buena solución es efectuar una lluvia de ideas con el resto del grupo.
Seguramente serán útiles algunas de las ideas que salgan y el participante lo agradecerá.
En las últimas intervenciones, una de ellas es muy interesante, sobre todo porque
aporta planteamientos contrapuestos al resto. No está claro qué aportación puede
ser la más acertada: en este caso el formador puede proponer un debate sobre esta
disyuntiva ya que el principal objetivo es contrastar dos opiniones opuestas.
El formador quiere comenzar una discusión para llegar a una serie de acuerdos y
establecer conclusiones sobre un tema: el mejor recurso para asumir este objetivo es el
grupo de discusión, en el que se trabaja en pequeño grupo y se exponen las conclusiones
finales al gran grupo mediante los espacios compartidos.